5 Razones para llevar a tu hijo a una escuela de verano

Janeth Gutiérrez Álvarez • 18 de julio de 2019

Ya estamos en julio y con él las largas vacaciones de verano de nuestros hijos.

Seguramente nos surgen diferentes preguntas:

·¿lo apunto a algún campamento?

·¿le dejo el verano para descansar y no hacer nada?

·¿tiene que hacer deberes en verano?

·¿debe tener horarios?

·¿qué hago con él y tanto tiempo libre?

Llega el verano y con él las temidas vacaciones. Las escuelas de verano son una alternativa muy buena para todos los niños independientemente de las necesidades escolares que tengan. Aquí te dejo 5 razones para llevar a tu hijo a una escuela de verano:

1. Crea nuevas amistades

Las amistades que se forjan en vacaciones son más fuertes que incluso otras. Yo aún recuerdo lo bien que me lo pasé en mi primer verano en la escuela y la gente que conocí.

Son recuerdos que nunca se olvidan. La piscina, los juegos, las historias de los monitores…Es una combinación perfecta entre aprender y experimentar la vida y la naturaleza.

2. Aprende divirtiéndote y diviértete aprendiendo: hoy en día queremos que nuestros hijos sean niños despiertos, únicos y proactivos. Que sepan compartir y trabajar en equipo. Capaces de encontrar soluciones a problemas reales. Chicos y chicas que se descubren a sí mismos, creativos y que llevan sus ideas a la realidad. Buenos comunicadores. Todo ello es lo que se consigue cuando los aprendizajes se hacen a través de la diversión. Un niño feliz es una auténtica esponja que absorbe todo lo que le propongas.

3. Nuestros hijos necesitan descansar de las rutinas del cole, pizarras , tizas, horarios…intentar hacer de tu casa un colegio este verano puede no funcionar. La mejor opción para desconectar es cambiar las rutinas…proponer alternativas de espacio y tiempo.


4. Evitar el sedentarismo .

En estos cursos las actividades deportivas y los juegos evitan que el niño caiga en el sedentarismo de estar sentado frente al televisor, ordenador o videojuegos.


5. Ya que el verano es tan largo y muchos tenemos que trabajar, necesitamos la perfecta combinación entre nuestro trabajo y la oportunidad de hacer actividades en familia , aprovechando que en verano los días son más largos y podemos hacer más actividades con ellos, jugando juntos en la piscina, o en la playa, jugando a hacer castillos, buscando conchas…, enseñándoles a nadar, dar paseos en bici, ir de acampada. Si estas actividades familiares se hacen por la tarde, y al día siguiente los padres trabajáis, es una excelente opción para conciliar la vida laboral.


En cualquiera de los casos que decidas hacer no olvides todos los días:

leer un libro con tus hijos, salir a pasear por la playa, pueblo o la ciudad, decirles siempre lo mucho que los queréis y siempre, siempre… lo más importante es pasar tiempo juntos.

Por Janeth Gutiérrez 23 de enero de 2026
La primera infancia es una etapa única y fundamental en la vida de los niños. Entre los 0 y los 3 años se sientan bases de su desarrollo emocional, social, cognitivo y físico. En este contexto, la escuela infantil juega un papel clave, complementando a la familia y ofreciendo un entorno seguro, estimulante y lleno de oportunidades para crecer. Aquí tienes varias razones de por qué tu hijo debe asistir a una escuela infantil: Un espacio para aprender jugando: En la escuela infantil, los niños aprenden de forma natural a través del juego. Cada actividad está pensada para estimular su curiosidad, creatividad y ganas de descubrir el mundo. Jugar no es solo divertirse: es la manera en la que los niños desarrollan el lenguaje, el pensamiento, la coordinación y la capacidad de resolver problemas. Desarrollo social y emocional. Asistir a la escuela infantil permite a los niños relacionarse con otros niños y adultos fuera del entorno familiar. Aprenden a compartir, a respetar turnos, a expresar sus emociones y a convivir. Estas primeras relaciones son esenciales para construir una buena autoestima y para aprender a gestionar emociones como la frustración, la alegría o la empatía. Estimulación temprana y acompañamiento profesional: Los profesionales de la educación infantil estamos formados para acompañar el desarrollo de cada niño respetando su ritmo individual. Detectan necesidades, potencian habilidades y ofrecen una atención personalizada en una etapa clave del crecimiento. Esta estimulación temprana favorece un desarrollo equilibrado y prepara a los niños para futuras etapas educativas. Rutinas que aportan seguridad: Las rutinas diarias en la escuela infantil (horarios, hábitos de higiene, descanso, alimentación) ayudan a los niños a sentirse seguros y a organizar su día a día. Esta estructura les aporta confianza y autonomía, habilidades que serán muy valiosas a lo largo de su vida. Un apoyo para las familias: La escuela infantil no sustituye a la familia, sino que camina de la mano con ella. Es un espacio de colaboración, donde las familias encuentran apoyo, orientación y acompañamiento en la crianza. Además, saber que los niños están en un entorno seguro y enriquecedor aporta tranquilidad y confianza. Prepararse para el futuro desde el presente: Llevar a los niños a la escuela infantil no es solo una decisión práctica, sino una apuesta por su bienestar y desarrollo integral. Cada experiencia, cada juego y cada vínculo que se crea en esta etapa deja huella y contribuye a formar personas seguras, curiosas y felices. Porque aprender empieza desde el primer día… y hacerlo acompañados marca la diferencia. Te espero en CEI CHISPA, las inscripciones para el curso 2026/27 están abiertas. NO TE QUEDES SIN PLAZA, VEN A CONOCERNOS PRONTO. Janeth Gutiérrez Álvarez. Directora.